Entrevista: Luz Darriba Tue, Apr 29. 2008
Con esta entrevista comenzamos nuestra serie de entrevistas a artistas de la comunidad de meseon. Para esta ocasión, tenemos la oportunidad de conocer más de cerca y mejor a una de las artistas de meseon.
"Tengo muchas(anécdotas)acuñadas en estos años, desde los elogios de mis profesores en Bellas Artes hacia mi pintura, diciendo que “era tan buena que parecía hecha por un hombre”..."
P: ¿Quién es Luz Darriba? ¿Podrías definirte rápidamente para que la comunidad de meseon te
conozca mejor?
R: Un artista plástica multidisciplinar, que cambia de soporte de acuerdo a lo que necesite expresar; macroinstaladora (realizo intervenciones públicas de gran formato), y preocupada por los problemas que aquejan al mundo en el que vive.
P: ¿Como te iniciaste en el mundo del arte? ¿Siempre has estado interesada en el?
R: Desde muy joven, acabé el bachillerato y entré en la escuela de Bellas Artes en Buenos Aires. Pero desde que tengo memoria he estado haciendo cosas con las manos, desde dibujar hasta construir maquetas imposibles.
P: Hemos visto por medio de tu trabajo que principalmente realizas instalaciones. ¿Por que está técnica en concreto?
R: Está directamente relacionado con el concepto que tengo del arte. Cuando el proyecto está relacionado con lo social, pienso en un arte que no pueda venderse ni comprarse, ni cobrar entradas para su disfrute (palabras de Christo Javacheff), y del que todas y todos cuantos quieran, puedan participar.
P:¿Practicas otras técnicas?
R: Si. Pinto, hago grabado, instalaciones de pequeño formato, performances, vídeo, fotografía e imagen digital.
P: Todos los artistas reciben influencias en su obra, ¿cuales son las tuyas? ¿Cuales son los artistas que más
te han influido? ¿Y tus favoritos?
R: Al comienzo, las vanguardias del siglo XX, luego Tapies, con el tiempo, mi criterio acerca del arte ha ido cambiando y admiro (tengo por tanto como referentes), a artistas tan diferentes como Christo y Jeanne-Claude, Marta Minujín, (la gran pionera), Cindy Sherman, Mona Hatoum, Louise Bourgeais, Annette Messager, Sherin Neshat, y algunos/as más.
P: ¿Tienes algún mensaje especial que quieres transmitir a tu público?
R: Solo intento que se involucren con cada propuesta en particular, porque la mayoría de ellas son de carácter colectivo, y que las hagan suyas.

Señales: Intervención realizada sobre semáforos en la ciudad de Lugo, 2006.
P: ¿Realiza investigaciones antes de comenzar a desarrollar una obra?
R: Si, siempre.
P: ¿Como te organizas a la hora de crear tus macroinstalaciones?
Dependiendo de la obra, debo atender a muchos aspectos: permisos, sponsorizaciones y voluntariado para poder realizarlas. Afortunadamente a estas alturas tengo un pequeño grupo de “dementes” de ambos sexos que creen en mis propuestas y me ayudan desinteresadamente en la mayoría de los casos.
P: ¿Que sientes cuando has terminado una obra?
R: Ganas de comenzar con la siguiente.
P: ¿Tienes pensado dedicar al arte toda tu vida?
R: Si, nunca se me ocurrió que pudiera hacer otra cosa, pero entendiendo al arte como un espacio sin más fronteras que las propias limitaciones que tengo como ser humano, es decir, permitiéndome hacer lo que el cuerpo y las circunstancias me dejen. Además, involucrando la enseñanza y el aprendizaje continúo, la experimentación, la gestión cultural, el trabajo con otros/as artistas, la reflexión teórica sobre algunos aspectos del arte, y todo lo que pueda surgir.
P: ¿Has tenido malos momentos artísticos en los que hubieras decidido dejarlo todo?
R: Sobre todo desde el punto de vista económico, pero nunca pensé en dejarlo, ni siquiera en postergarlo; traté de acomodarlo a las circunstancias particulares y ver como podía salir adelante.
P: ¿Tienes algún reto o meta que te gustaría alcanzar?
R: Muchos, las certezas no son buenas para un/a artista.
P: Unas cuestiones rápidas, contesta rápidamente sin pensar:
Un artista: Louise Bourgeais
Una ciudad: Nueva York
Un sueño: Vivir allí una temporada creativa
P: De todo tu trabajo, ¿cual es tu obra favorita o a la que más cariño tienes?
R: De mi época pictórica, una obra que me traje y con la que gané el Premio a Extranjeros en el Salón Nacional en Argentina. No me apego a los trabajos por eso quiero que vuelen y sean efímeros.
De las macrointalaciones, le tengo especial cariño (aparte de Cumulum que fue la primera y casi una gesta, una muralla de libros) a “Guante negro, Guante Blanco”, una intervención con 30.000 pares de guantes en una Plaza de Galicia, hablando sobre los malos tratos psicológicos y los físicos. Por varias razones, porque fue lo primero que hice ese año después de un golpetazo de la vida, porque la montaron un grupo de mujeres también súper golpeadas por la vida y porque su efecto visual fue realmente precioso. Para guinda, los grandes medios como El País, lo sacaron en portada y eso fortaleció un poquito la autoestima de todas.

Guante negro, guante blanco: Instalación realizada en Lugo, 2005.
P: ¿Nos podrías dar un adelanto sobre lo que estas trabajando?
Lo próximo es una intervención que realizaré en Buenos Aires, en el marco del Primer Congreso Latinoamericano de Tráfico de Personas, en la Facultad de Ciencias Sociales y está relacionado con la prostitución obligada y el tráfico de mujeres y niñas en el mundo.
P: Para terminar, ¿Tienes alguna anécdota que quisieras compartir con todos nosotros?
Tengo muchas acuñadas en estos años, desde los elogios de mis profesores en Bellas Artes hacia mi pintura, diciendo que “era tan buena que parecía hecha por un hombre” (lo que ha llovido…), hasta la historia de un profesor con quien me encontré exponiendo en Estampa en Madrid hace unos años. La tenía tomada conmigo porque iba a la escuela con mi hija (intentaba no dejarla con nadie), y a pesar de que mi niña no causaba el menor problema y yo la cargaba como las indias y trabajaba muchísimo, y era muy buena alumna, él se empeñaba en mandarme a casa y decir que no “pintaba” nada allí. En ese momento me hizo mucho daño, peleando como estaba contra mis sentimientos de culpa y las ganas de crear y hacer cosas de los 21 años. Visto que he criado a tres hijas, sin renunciar a mis sueños más personales contra viento y marea, y que el se ha quedado más o menos igual, se lo asesté en la cena que tuvimos todos/as juntos/as, (porque además, él sin saber trataba con esa hija mía, en la galería de arte en la que trabaja y la admiraba mucho por su eficiencia y simpatía). No quise destruirlo, pero lo avergoncé bastante, ya que además todas las otras artistas que estaban en la cena comenzaron a relatar historias parecidas y de cómo nos habíamos visto menospreciadas por el simple hecho de ser mujeres. Esto pasó a mediados de los 70., para que no olvidemos las mujeres cuanto tiene aun que llover.
Muchas gracias Luz y suerte en todos tus proyectos.



