Entrevista: Isabel Pons Tello Wed, Mar 25. 2009
Un día más nos acercamos a la comunidad artística de meseon para charlar y conocer mas de cerca a la artista Isabel Pons Tello (web personal). Espero que lo disfutéis.
"Cada artista es el resultado de su tiempo. En mi caso concreto, mi obra es consecuencia directa de la sociedad industrial en la que me ha tocado vivir. Una sociedad que produce máquinas y productos tecnológicos que en muy pocos años quedan obsoletos y que con frecuencia acaban abandonados en los alrededores de las ciudades como verdaderos vestigios arqueológicos de la modernidad."
S.A: Hola Isabel, para comenzar a conocerte un poco mejor, hablanos de ti, ¿Quién es Isabel Pons Tello? Cuentanos algo acerca de tu infancia y de tu vida en España
I.P: Nací en Barcelona, en el Casco Antiguo, casi delante del mar, en una callejuela estrecha que desemboca en la emblemática Plaza Real. Me crié en un taller de carpintero, donde había herramientas y gatos. Nunca me estaba quieta. De aquella época recuerdo sobre todo los olores, olores a barrio humilde y a ciudad marítima.
S.A: ¿Has estado siempre interesada en el arte? ¿Cuando descubres que podía ser una parte importante en tu vida?
I.P: Desde pequeña me gustó dibujar y practicar manualidades, pero no es hasta ingresar en la Escuela de Arte y Diseño de Barcelona (Massana) que el arte no empieza a formar parte de manera importante en mi vida. En la Massana estudié diseño gráfico y aquello significó introducirme en un mundo nuevo y revelador, muy diferente del que había conocido hasta entonces. Recibí influencias de todo tipo, que fueron decisivas en mi evolución posterior hacia el mundo de la comunicación visual y de la plástica artística.
S.A: ¿Qué es arte para ti?
I.P: El arte es una forma como otra cualquiera de plantear interrogantes. El artista interpreta el mundo a través de su microcosmos personal y busca respuestas a las mismas preguntas existenciales de siempre. De la misma forma que el escritor piensa con las palabras, el pintor lo hace con imágenes, colores y texturas. Cada elemento plástico es un detonante de esta reflexión subjetiva que pasa por las emociones y la intuición. Creo que era Hörderlin quién afirmaba que la poesía era como disparar a una diana invisible en una habitación a oscuras. En el arte, como en la vida, no hay certezas. Sólo la capacidad de asumir riesgos.

S.A: ¿Podrías compartir parte de tu filosofía por la vida y por el arte?
I.P: La única filosofía de verdad que existe en la vida es la supervivencia, no sólo en su sentido físico y material, sino espiritual. Simplemente tener la oportunidad de “ser” y saber sobreponernos con dignidad a todos los contratiempos que nos encontramos a lo largo de la existencia. El arte es una terapia para el alma, un tratamiento de belleza suprema, casi un vértigo místico, que mantiene en forma nuestra mente y nuestro espíritu.
S.A: ¿Crees que tu trabajo ha sido influenciado por la sociedad en la que vivimos? ¿Cuales son las implicaciones sociales de tu arte?
I.P: Cada artista es el resultado de su tiempo. En mi caso concreto, mi obra es consecuencia directa de la sociedad industrial en la que me ha tocado vivir. Una sociedad que produce máquinas y productos tecnológicos que en muy pocos años quedan obsoletos y que con frecuencia acaban abandonados en los alrededores de las ciudades como verdaderos vestigios arqueológicos de la modernidad. Mi obra parte de esos objetos desaparecidos para el uso utilitario y los descontextualiza para concederles una nueva oportunidad, una nueva vida y una función diferente. En el fondo, planteo de manera más o menos consciente el mito de la resurrección a través de una resurrección objectual.
S.A: Hemos visto por medio de tu trabajo en meseon que la mayoría de tus obras son pinturas, collages realizados con hierro oxidado y otros materiales ¿practicas otras técnicas? ¿Por que elegiste esta técnica como medio de expresión?
I.P: El hierro refleja como ningún otro material el paso del tiempo. Se oxida y envejece como lo hace un ser vivo. Es un metal casi biológico. Cambia su aspecto y su textura con los efectos de la climatología, con el contacto con la tierra. Deviene una alegoría de la incesante transformación del universo, del carácter efímero y provisional de todo. Y sin embargo, pese al dramatismo innegable de todo este proceso, el hierro oxidado encierra una potente y extraña belleza. Belleza a la manera de Rilke, el cual venía a decir que la auténtica belleza se halla en las cosas terribles.

S.A: De manera general en toda tu obra, ¿tienes algún mensaje específico que transmitir a tu público?
I.P: Más que transmitir un mensaje determinado, intento plasmar emociones y sensaciones que surgen de mi experiencia personal y de mis referentes culturales. Prefiero la connotación a la denotación, lo abstracto a lo concreto. Para mí la obra de arte es un diálogo. Más que decir, sugiero, procurando dejar la puerta abierta a la interpretación del espectador. Intento construir una obra con educación sentimental, donde las inteligencias emocional e intuitiva sean tan importantes como la inteligencia racional.
S.A: Hablanos de una de tus obras en particular, ¿en qué pensabas cuando la estabas creando?
I.P: En mi obra Mestral recreo uno de los cuatro elementos clásicos griegos: el aire. El mestral (o mistral) es un viento fuerte, frío y seco que sopla en la parte septentrional de la cuenca mediterránea. La forma eólica de la imagen del cuadro alude a este fenómeno metereológico y a los molinillos de viento infantiles que se colocaban en los balcones de los pueblos y de ciudades. Es una alegoría del paso del tiempo y de las distintas percepciones que se tienen de la realidad según la época y la edad.

S.A: ¿Cual ha sido tu exposición más importante? ¿Te importaría compartir la experiencia?
I.P: Probablemente fue el montaje pictórico Age of iron que realicé hace un par de años para el Centro Médico Teknon de Barcelona, dentro del programa cultural Ars et Scientia.
S.A: ¿Tienes alguna figura relevante (profesores, familiares, artistas, etc..) que haya influido en tu obra?
I.P: Sin duda alguna mi padre, que era pintor aficionado y carpintero de profesión. Ahora veo que crecer en este ambiente y con estas influencias, contribuyó de manera decisiva a mi vocación posterior.
S.A: Nos podías hablar del procedimiento que empleas en tus obras. Preparación, desarrollo y acabado
I.P: Se podría decir que funciono como una arqueóloga de fragmentos. Primero necesito encontrar la pieza de hierro oxidado y a partir de ahí establecer un diálogo conceptual y formal con el objeto hallado. Intento captar la energía de la pieza única (es única porque ningún hierro se oxida de la misma forma) y reconducirla al universo de mis referentes culturales. Entonces se produce una especie de simbiosis. Yo hago la obra pero la obra también me hace a mí. Es como un pacto entre la persona y la materia. Un pacto que respeto con humildad porque quizás el único talento que posee el artista es saber reconocer que todo lo bello y expresivo ya existe desde hace mucho en la fuerza misteriosa de la naturaleza. La naturaleza es la mejor artista que conozco.

S.A: ¿Qué sientes cuando has terminado una obra?
I.P: Depende del momento y de la obra. En realidad nunca se termina una obra, simplemente se marca un punto y seguido. Cada cuadro es el eslabón de una cadena. El quehacer artístico se asemeja a un hilo de Ariadna del que vas tirando hasta llegar a un lugar diferente del que estabas antes. Vas evolucionando, pero el laberinto siempre está ahí. El laberinto simboliza las vicisitudes del arte y de la vida. Un viaje interior fascinante y complejo, con muchos caminos, muchos interrogantes y muy pocas respuestas, en el que es fácil perderse si no tienes fuerza de voluntad y perseverancia.
S.A: ¿Tienes algún reto o meta que te gustaría alcanzar tanto a nivel artístico como a nivel personal?
I.P: Un único deseo o propósito: seguir con la misma energía y con la misma pasión y curiosidad por la vida como hasta ahora.
S.A: Unas preguntas rápidas:
Un artista: Antoni Clavé.
Una ciudad: Tarragona.
Un sueño: Soñar despierta.
S.A: De todo tu trabajo, ¿cuál es tu obra favorita o a la que más cariño tienes?
I.P: Las primeras obras son a las que más cariño tengo, porque abren el camino a la evolución posterior.

S.A: ¿Nos podrías dar un adelanto sobre lo que estas trabajando actualmente?
I.P: Intento profundizar en la evolución de mi obra, sin perder el espíritu ni el estilo que me caracterizan.
S.A: ¿Tienes alguna anécdota que quisieras compartir con todos nosotros?
I.P: Todas las anécdotas que podría contar tienen que ver con los galeristas, pero como no es políticamente correcto explicarlas, mejor opto por un respetuoso silencio.
S.A: Para terminar... ¿Por qué creas arte?
I.P: Porque es la manera más interesante que he encontrado de pasar por la vida sintiéndome bien conmigo misma y con los demás.
Muchas gracias Isabel por tu tiempo. Ha sido un placer conocer más acerca de ti y tu obra.
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#1 - Patricia Fernández Miranda said:
2009-03-30 18:02 - (Reply)
Nuestro cuerpo es mineral y agua, tambien se oxida y cada parte tiene una particular manera de envejecer. En las obras de Isabel Pons, encuentro muchas historias personales.


